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La historia de Enrico ha ido ligada a la música desde pequeño, ya que su padre cuando era joven, formó parte de varias bandas en su Italia natal; a Enrico le encantaba escuchar estas historias. Conoció a Tuya en el colegio cuando contaban tan sólo con 6 años, y tras varios años en el coro escolar, en 5º de primaria se presentaron a un concurso musical de la escuela junto a su amigo José Luis; fueron los únicos que interpretaron una canción propia (un rock & roll), cantada y tocada sin playback. El gusanillo musical estaba surgiendo.

Siendo un adolescente, decidió aprender a tocar la guitarra tras escuchar una canción que le emocionó en un campamento. Tras ver el resultado que provocaba la música en las personas, empezó a componer poco a poco sus propios temas (al principio cómicos y más serios después) y a perder el miedo (y a veces hasta la vergüenza) para mostrárselos a la gente.

En los primeros años de universidad, se volvió a reunir con Tuya y formaron un dueto para la BBC española (la de Bodas, Bautizos y Comuniones…), y tocaron en numerosas fiestas de amigos y conocidos, cobrando lo suficiente para un par de bocatas de chorizo.

Con 20 años decidieron formar su primer grupo de versiones, llamado "Versión Original", donde de vez en cuando, "colaban" algún tema propio. Cada vez fueron dando más y más conciertos (hay que reconocer que algunos nefastos), tocando en numerosas salas de Madrid como el mítico "Chesterfield Café", pero no dejaban de ser una banda amateur. Con el apoyo de familiares y amigos (¡qué paciencia han demostrado!) fueron consiguiendo un público fiel que cada vez disfrutaba más en los conciertos pero que demandaban más canciones propias. El grupo necesitaba un cambio radical y con la llegada de los nuevos componentes, llegó el nuevo nombre y la ilusión.

Fraguar el proyecto de El Último Vagón fue lo que le hizo querer dedicarse profesionalmente a la música. Rodeado de músicos increíbles y grandes amigos para apoyarle en este gran viaje que desde el primer momento tenía la meta del éxito. Son muchas las complicaciones que le han surgido a este joven madrileño, pero si algo ha demostrado es que ante la adversidad, saca fuerzas para seguir adelante. Y si de algo está seguro, es que este vagón va a dar mucha, mucha caña.

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Chandru, nace en Las Palmas de Gran Canaria, y hasta la edad de 14 años, no entiende por qué los adultos escuchan música: le parecía una distracción y una pérdida de tiempo. Fue a esa edad, cuando su profesora de música del instituto, Reyes, le hace unas grabaciones que incluían música clásica, algo de los Beatles, y rock en general. Fue justo en ese momento cuando empezó a disfrutar de escucharla. Su primer acercamiento a un instrumento fue con el timple -instrumento típico canario- pero fue un desastre dado que "por accidente" terminó estrellado en la cabeza de un compañero de clases: como dice él: "jamás se me olvidará la bronca que me echaron por romper el instrumento..."

A los 15 años, se apropia de la guitarra de su hermano mayor, y empieza a tomar clases esporádicas; su profesor le recomienda que tome clases con otro y, para su sorpresa, a los 16 años ya tenía su primera guitarra eléctrica -un modelo horrible y de peor sonido-, y se atreve a dar su primer concierto amateur en el instituto en el que estudiaba. De aquel concierto descubrió dos cosas, que tenía pánico escénico (son anecdóticas las náuseas que aún hoy sigue teniendo antes de cada concierto) y que no tenía ni idea de tocar. Fue ahí cuando decidió que quería dedicarse a la música -quizás por el reto que le suponía- y empezó a estudiar con diferentes músicos del panorama musical canario.

Su evolución musical fue muy variopinta: empezó con boleros, canción de autor, pop, rock, blues, heavy, jazz, funky… todo aquello que escuchaba y le llamara la atención implicaban largas horas de estudio encerrado en casa con sus cacharros.

Fue en el año 2006 cuando decide viajar a Madrid para continuar con sus estudios de orquestación y dirección de orquesta y probar fortuna en la capital. Comienza a dar clases de música en una escuela y es a través de un alumno como conoce a Enrico durante una fiesta. Los dos hablan de música y al cabo de unas semanas éste le llama para invitarle a tocar un tema con su grupo "Versión Original", el tema fue "The final Countdown". Es ahí cuando conoce también a Alejandro Tuya, y no recuerda haber compartido escenario con David, que también tocó ese día…

Al tiempo, recibe otra llamada de Enrico y por primera vez, aparece el primer atisbo de lo que será "El Último Vagón" el proyecto en el que se embarcó y en el que desde entonces no ha parado de trabajar. Palabras textuales de Chandru "esto es lo más cercano que he estado de un sueño, no quiero que me despierten".

"Como no sabía que era imposible, lo hice". A. Einstein

Eso es lo que debió pensar Enrico cuando empezó a vislumbrar el proyecto de "El Último Vagón". Hacía tiempo que la música ya no era algo sencillo. Era inútil tocar una y otra vez -por muy bueno que fueras- de bar en bar, esperando el mágico día en el que un tipo desconocido te dijera "Hola, trabajo en una discográfica y queremos que grabéis un disco con nosotros". La música había dejado de ser el negocio de la gallina de los huevos de oro y a las compañías no les salía rentable invertir en nuevos talentos, ya que casi nunca conseguían recuperar la inversión; y cuando lo hacían, al que no le salía rentable era al grupo. En todas partes había músicos increíbles, condenados al ostracismo. Con estos "vientos de cambio" en octubre de 2008, empezó a gestarse una nueva idea, un proyecto revolucionario que pretendía reescribir la forma de acercar las creaciones musicales al gran público.

Enrico llevaba más de 4 años con su inseparable amigo Tuya, en un grupo de versiones que hacía numerosos conciertos por la capital de España, Madrid. En ocasiones, contaban con colaboraciones de músicos amigos que se subían a tocar algún tema y disfrutaban de lo lindo. Un buen día, invitaron a dos nuevos amigos -que habían conocido pocos meses antes- a tocar unas cuantas canciones… y Tuya y Enrico quedaron encantados. Estos dos "nuevos amigos" se llamaban David y Chandru. La mecha se había encendido…

Enrico le propuso a Tuya hacer una nueva formación, incluyendo a Chandru y David. Con la finalidad de ir, poco a poco, componiendo temas propios. Le pareció una idea "cojonuda", así que Enrico les llamó por teléfono para comentarles el plan, y por supuesto, se volcaron con el proyecto.

Durante más de dos años el grupo fue cogiendo tablas por las salas de Madrid junto a inolvidables compañeros y amigos como Javi y Miguel, que por circunstancias de la vida se vieron obligados a abandonar la formación. Cada vez había más temas propios y más y más seguidores fieles en las redes sociales en las que estaban presentes. El Último Vagón empezaba a sonar con fuerza y decidió invertir en una maqueta producida por Goar Iñurrieta y Armando de Bohemia cuyas canciones fueron reproducidas más de 100.000 veces, entre Myspace, Facebook y Herzio.

Fue tras esto cuando decidieron contar con el reputado productor Fernando Montesinos para que les produjera su primer disco, el cual se presenta aquí. El Último Vagón acaba de comenzar su viaje. ¿Nos acompañas?

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Érase una vez un jovencito llamado David que vivía una tranquila vida de adolescente en Madrid. Las tardes se pasaban volando escuchando canciones de Carlos Chaouen, Paco Bello, Ismael Serrano… Hasta que un día, por suerte o por destino, sus abuelos le regalaron una guitarra española. Tal era su afán por aprender a tocar este instrumento, que imitaba a sus ídolos ante el espejo noche tras noche. Pensaba: "Haré canciones y las cantaré delante de muuuuuuchas personas".

Ese gusanillo se hizo mayor con el paso del tiempo y fue gracias a un amigo por el que empezó a aprender a tocar: "Esto es un SOL" , le decía. "¿¿Y cómo quiere que toque un SOL si ni siquiera sé cómo se coge la guitarra??" se contestaba David. Después de infructuosos intentos, tomó las riendas de la música y se decidió a aprender por su cuenta. Componía y componía y todo le parecía malo… Pero "malo hasta decir ¡¡basta!!".

Los años pasaban y este joven aprendía cada día más. Fueron varios los grupos por los que pasó. La gente aún se acuerda de verle en el Colegio del Recuerdo tocar con su primera banda en la que él era el cantante y guitarrista. Empezaba a apuntar maneras el chaval. Después llegó BlackNova, posteriormente llamada Tabula Rasa (nota de autor: banda a la que tiene especial cariño por ser la primera con la que empezó a hacer canciones de verdad). Conciertos y más conciertos dejaban entrever las ganas que tenía de ofrecer su música a la gente.

Pero no fue, si no, gracias a Adriana y a Chicho por los que conoció al que hoy en día es el cantante de El Último Vagón: Enrico. Nunca se le olvidará el día en que Enrico le invitó a subir a tocar un tema con su banda, Versión Original: Wherever you will go de The Calling.

Meses más tarde llegó el día de la LLAMADA. Enrico había quedado con David y con otro guitarrista que más bien se parecía a Otto (el autobusero de Los Simpsons) o a Jesucristo -Un guitarrista canario un tanto heavy: Chandru- Y les planteó la ansiada pregunta: "¿¿Os gustaría montar un grupo??" No hubo vacilación: Sí.

Esto ocurrió en 2008. Desde entonces, El último Vagón se convirtió para David en un sueño hecho realidad. Y aún sigue soñando…

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Desde pequeñito ha estado ligado a la música, pero ob-ligado, porque sus padres le pusieron delante de un piano con 4 años para que se iniciara desde el principio.

Amigo de Enrico desde pequeño, su primera actuación musical fue en el "festival de la canción" de su colegio, con 10 años, donde fueron los únicos que participaron sin hacer playback. Resultaron ganadores, por supuesto!, aunque sólo fuera por la falta de vergüenza…

Con la adolescencia le llegó el momento de disfrutar de la cara romántica y sensual de la música. Se inició en otros instrumentos (principalmente guitarra y bajo eléctrico), descubrió nuevos estilos y grupos, y comenzó a colaborar en distintas formaciones. Entre ellas estaba Versión Original, que sería el germen de El Último Vagón, aunque por entonces la mayor parte del repertorio eran canciones del panorama pop español.

Terminada la carrera de pianista clásico, no tuvo duda de que su preferencia era un público bailando y cantando sus canciones antes que un auditorio meramente contemplativo, por lo que comenzó a enfocar su actividad principalmente hacia las distintas bandas en las que tocaba, entre ellas Versión Original. Estaba de acuerdo con Enrico en que aquel grupo necesitaba un empujón, pero hacía falta encontrar la oportunidad…

Después de dos colaboraciones en un par de conciertos, estaban seguros de que con David y Chandru podrían realmente formar el grupo que tenían en mente: una banda fresca, con variedad de recursos, y que se pudiera hacer un hueco en la escena española actual, por lo que únicamente había que convencer a los dos guitarristas. No fue difícil y así terminó de nacer lo que llevaba gestándose desde hacía muchos, muchos años…

La razón de que salga "oculto" en la web es porque de momento quiere pasar desapercibido y huye del protagonismo todo lo que puede. De momento, le dejamos… je, je.

Este pequeñajo peludo es el mejor amigo de El Último Vagón. De alguna manera se ha convertido en nuestro Talismán y poco a poco ha ido adquiriendo más y más protagonismo. Es sin duda el más cariñoso y juguetón de todos, y las tardes de ensayos consigue arrancarnos siempre la sonrisa. Es nuestro inseparable compañero.